© THEME by itshazza

Lady Fabray
Just me

Obsessed with you 

rae-barbra:

Se rió sobre los labios de Quinn de manera un tanto risueña una vez que la rubia jalo de ella para que quedara sobre sus piernas, definitivamente no se había esperado ese movimiento y tampoco la habría dejado hacerlo si se hubiera dado cuenta. - ¿No querías jugar bebé? El juego acaba de comenzar y yo no te he dicho que podías tocar. – susurro sobre sus labios rozándolos un poco con una sonrisa ladeada. – No me obligues a que tenga que atarte las manos para que no me toques, creo que aun me queda ropa que quitarme antes de que te de permiso para hacerlo. – Salió de encima de ella y tomo las manos de Quinn dejándolas juntas sobre su regazo. – Pórtate bien o me veré obligada a castigarte, sé que no quieres que eso suceda. – se giro pero no se movió un centímetro de donde estaba, bailaría allí delante de ella para tentarla aun más de lo que lo estaba haciendo. Mordió su labio inferior al sentir la mirada de su novia en su cuerpo y movió sus caderas al ritmo de la música una vez más, desabrochando su brasier que para su suerte se abrochaba de la parte de adelante y tirándolo quedando solo con las braguitas. Sabía que la canción ya iba a terminar por lo que decidió no seguir con tantos juegos, se inclino un poco dejando su trasero a la vista de la rubia y de a poco comenzó a deslizarlas fuera de su cuerpo hasta que estuvo completamente desnuda dándole la espalda a Quinn. - ¿Te gusta lo que ves? – Pregunto divertida sin querer darse vuelta aun para que Quinn no notara su sonrojo, no sabía porque aun la hacía sonrojarse un poco en ocasiones estar desnuda delante de ella si ya lo había estado muchas veces más antes. 

Hizo un puchero cuando la reclamó por no dejarla hacer lo que ella misma le había pedido, puchero que pronto fue sustituido por una sonrisa traviesa y una mirada que dejaba a la vista todo lo que su cuerpo estaba sintiendo en ese momento - Castígame, estoy deseándolo - le dijo retándola. Muchas veces había amenazado con castigarla y por más que ella le pedía que lo hiciera nunca cumplía su palabra y aquello desesperaba a la rubia. Quería que la castigara, le parecía excitante tan solo pensarlo, no quería ni imaginarse lo que sería que lo hiciera de verdad. Trató de poner su mejor cara de niña buena aunque dudaba mucho haberlo conseguido. Observó todos los movimientos de la chica, sintiendo como su boca se secaba a una velocidad considerable. Cuando la tuvo desnuda delante de ella, estiró su mano para poder agarrar la suya y la giro, tirando de esta hacia ella y haciendo que volviera a sentarse sobre sus piernas - ¿Ya puedo tocarte? Y no me digas que no porque no creo ser capaz de tener mis manos apartadas de tu cuerpo durante mucho más tiempo - dijo mientras la miraba y sin esperar una respuesta o su permiso acercó su boca a uno de sus pechos, dejó escapar su lengua y con ella comenzó a hacer círculos sobre su pezón sin apartar la vista de la morena. Después de todo había dicho que no la tocara son sus manos, no había dicho nada de otras partes de su cuerpo. Cuando sintió como el pezón se endurecía por sus caricias fue a prestarle la misma atención al otro, siempre con su mirada clavada en la de la morena, observando como reaccionaba ante sus movimientos.


posted hace 10 meses on Octubre 5, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

Arqueo una ceja al escuchar las palabras de Quinn pero sonrío ladinamente, le gustaba la idea porque especialmente luego le podría pedir lo mismo a su novia. – Me parece bien, acomódate y espero que estés lista para esto. – Susurro dirigiéndose hasta la minicadena. Conocía de memoria el cd que Quinn había puesto pero decidió elegir otra canción algo más sensual desde su punto de vista para bailar. Una vez que la canción comenzó a sonar le dio la espalda a la rubia y sonrío de lado para sí misma mientras comenzaba a mover sus caderas lentamente, meneando con sensualidad su cadera al ritmo de la música y con sus manos en su cintura levantando un poco su propio vestido dejando entrever el inicio de su lencería color blanco. Se giro y se encamino hacia Quinn sonriéndole coquetamente y al quedar frente a ella subió una de sus manos a su rostro pasando un dedo por su mejilla y sus labios para luego ponerse de espaldas dejando su trasero a la vista de la rubia volviendo a bailar. Con sus manos agarro las tiras de su vestido y comenzó a bajarlas lentamente con los ojos cerrados, disfrutando un poco del hecho de saber que seguramente la rubia estaba viéndola completamente embobada y comenzando a mojarse al saber la mirada que le estaría dedicando gracias a que la conocía perfectamente. Dejo caer el vestido quedando solo con la lencería blanca sobre su cuerpo. Se giro con una sonrisa de satisfacción quedando frente a su novia y se acerco a su rostro solo para pasar su lengua por su mejilla alejándose de sus labios. 

¿Estaba preparada para eso que ella misma le había propuesto? No, no lo estaba y se dio cuenta de ello en el mismo instante en el que la morena cambió la música y empezó a moverse al ritmo de esta. Esos movimientos tan sensuales, lentos pero perfectamente estudiados que hacían que su vestido marcara partes de su cuerpo que solo se podrían apreciar con tan solo la ropa interior. Eso unido a la música que había elegido la chica y a la rapidez con que su mente empezaba a volar al recordar la foto que su novia le había mandado horas atrás de su nuevo conjunto de lencería hacía que su temperatura corporal subiera, sus labios se secaran, teniendo que humedecerlos cada poco, y su intimidad comenzara a palpitar de pura excitación. Por más que quisiera, no podía apartar la vista de su perfecto cuerpo y cuando ella se acercó, dejándole a su alcance su perfecto trasero no lo dudó ni un segundo y llevó una de sus manos hacia él, acariciándolo con suavidad antes de darle una ligera palmada. - Que culo más bien puesto - dijo sonriendo traviesa. No era ningún secreto que el cuerpo de su novia le encantaba ni que sus partes favoritas de este eran sus largas piernas y su perfecto trasero, tal vez por eso su novia se encargaba de restregárselo. - Oh Dios… - tuvo que reprimir un gemido de pura excitación al ver a Rachel girarse ya sin el vestido, reprimiéndose para no lanzarse sobre ella en ese mismo momento. Pero cuando fue ella quien se acercó no lo resistió más, llevó sus manos a sus caderas y tiró de ella, haciendo que quedara sentada sobre sus piernas, con una de las suyas a cada lado de su cuerpo - Eres perfecta - dijo sobre sus labios con las manos sobre su trasero, 


posted hace 11 meses on Septiembre 11, 2013
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posted hace 1 año on Agosto 16, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

Se quedo embobada mirando a Quinn durante unos momentos, cerró los ojos al sentir sus labios en su cuello pero sonrío ladinamente intentando concentrarse en otras cosas que no fueran las ganas que tenia de hacerle el amor a su novia. – Me parece bien la idea de encenderla pero esta noche yo te haré el amor a ti, no tú a mi Fabray. – se alejo de ella mirándola divertida y fue hasta la chimenea. Cogió los fósforos que siempre dejaban al pie de esta y se puso a intentar prenderla intentando ignorar el hecho de que Quinn estaba detrás de ella totalmente dispuesta a que le hiciera el amor como lo deseara.  Se relamió el labio inferior un tanto nerviosa aprovechando que Quinn no podía verla y luego de varios minutos al fin consiguió encenderla, levantándose y dirigiéndose a la rubia sonriendo ladinamente. - ¿Alguna petición más señorita? ¿O ya puedo disfrutar de usted a mi gusto? – susurro pasando sus labios por su mentón y su mejilla derecha suavemente, bajando sus manos hasta el trasero de Quinn y acariciándolo con lentitud, presionándolo un poco para pegarla aun más a ella mientras la miraba fijamente a los ojos esperando su respuesta aunque dudaba profundamente que fuese a darle alguna negativa o a decirle que hiciera algo más porque suponía que debía estar igual de ansiosa que ella en ese momento porque estuvieran juntas cómodamente. 

De forma inconsciente se mordió el labio inferior al acudir a su mente imágenes de lo que posiblemente le esperaba aquella noche. Solo con aquellas imágenes podían sentir como algo dentro de ella comenzaba a removerse. - Ya veremos si no consigo que termines suplicándote que te haga mía - dijo en un claro tono de desafío. Dejó que la morena encendiera la leña mientras ella recorría la estancia en la que se encontraban. Tenía que reconocer que los padres de su novia tenían muy buen gusto, incluso hasta para decorar una pequeña cabaña en medio del bosque. Se acercó a una estantería donde había varias cajas de dvds y de cds de música variada, algo que no le sorprendió en absoluto, estando incluso segura de que alguno de ellos lo tendrían también en su casa en Lima. Cogió uno de los cds al azar y lo colocó en la minicadena que había al lado, dejando que una música relajante llenara la habitación. Dejó la caja vacía del cd sobre el aparato de música y volvió donde estaba la morena ya esperándola después de haber logrado encender el fuego. - Una última cosa… Ya que esta noche es para mí no estaría mal que mi novia tuviera algún detalle más. ¿qué tal un streaptease? - dijo mirándola son una sonrisa de lado. Se separó de ella sin esperar a que respondiera y se sentó en un sillón individual que había al lado de la chimenea, desde donde tenía una vista perfecta de la morena. 


posted hace 1 año on Agosto 16, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

Se río por las palabras de Quinn pero sabía que tenía razón aunque sus padres no quisieran llamarlo así. – Puedes ponerlo así si te parece aunque mis padres lo dicen más bonito. – dijo divertida mientras salía del coche también. Recogió un bolsito que había puesto en la parte trasera del auto y luego de cerrar se dirigió hasta la puerta de la casa esperando que Quinn la siguiera. Abrió la puerta y luego de prender las luces se hizo a un lado para que la rubia entrara primero. – Señorita. – hizo una falsa reverencia pero permaneció seria solo por jugar con ella. Una vez que ingresaron cerró la puerta y camino hasta el sillón que había en la sala para dejar el bolso allí y sentarse mirándola con una sonrisa en los labios. – Es sumamente cómoda la casa, si tienes frio podemos prender la chimenea aunque puede que tarde un poco en hacerlo porque nunca he aprendido a hacerlo tan rápido. – hacia fácilmente dos años que no visitaba la casa y esperaba que sus padres hubiesen dejado todo perfectamente ordenado y equipado ya que era algo que se había olvidado de preguntar antes de irse allí con Quinn. - ¿Quieres algo de tomar o comer? Te doy la oportunidad de tener energías antes de que te secuestre en mi habitación. 

Se le ocurrían varias opciones que seguramente los padres de la morena usarían como sustituto de la opción que ella había dado pero se limitó a reír y guardárselas para ella misma mientras seguía a la morena hasta la puerta de la cabaña. La miró con sus cejas alzadas cuando se paró al lado de la puerta e hizo aquella reverencia, cual mayordomo, y no cambió ese gesto hasta que no escuchó como la puerta se cerraba tras ellas. Decidió ignorar aquello, después de todo era algo a tomarse a risa, y centró su atención en la decoración de la cabaña, más simple de lo que se había imaginado, aunque por otro lado era normal, no vivían allí de continuo así que no necesitaban más de lo que ya había. En cuanto escuchó la palabra chimenea su mirada se dirigió hacia ella y una sonrisa apareció en sus labios mientras caminaba hacia la morena y le tendía el brazo para que se levantara. Una vez estuvo de pie, pasó un brazo por su cintura y la pegó a ella, dejando que sus labios se rozaran durante algunos segundos - Si de mi dependiera encendería esa chimenea y te haría el amor a la luz de las llamas… ¿Estás segura que no quieres intentar encenderla? - su voz sonaba a petición pero a la vez a insinuación. Mientras dejaba que su novia pensara su respuesta sus labios se habían separado de los de Rachel y vagaban por su cuello, únicamente rozándolo.


posted hace 1 año on Junio 17, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

 -Ni siquiera un pequeño adelanto porque sino no será sorpresa, ya mucho que te he dicho donde iremos. – se quejo por lo bajo juguetonamente. Se río un poco por el rostro de su novia y no dudo en acercarse a ella y besar suavemente sus labios. – No me pongas esa cara, prometo que te va a gustar. – Una vez que comenzó a manejar l miro de reojo y sonrío al recordar que nunca le había contado nada acerca de la otra residencia de sus padres. – La hicieron cuando las cosas en Lima estaban difíciles, al principio siempre que tenían problemas por su homosexualidad iban allí a pasar unos días conmigo para que yo no tuviera que ver nada de todo lo que le hacían. Principalmente los fines de semana claro está. – puso su mano sobre la de Quinn unos momentos y luego de acariciarla volvió a ponerla sobre la palanca de cambios. – Vienen siempre que quiere un poco de espacio e intimidad desde que soy adolescente y como es obvio ahora también puedo usarla yo contigo si necesitamos intimidad cuando vengamos. – rió por lo sexual que sonaba eso y estaciono el coche fuera de la cabaña, no estaba tan alejada de la ciudad pero si en un lugar donde el ambiente era sumamente intimo y acogedor para una pareja. 

Resopló resignada a no saber nada más y se acomodó en el asiento del copiloto. Era extraño para ella ir sentada ahí en su propio coche, rara vez lo hacía por no decir que posiblemente las veces que lo había hecho se podían contar con los dedos de su mano. - Oh… entiendo - la verdad es que nunca se había parado a pensar en los problemas que tuvieron los dos hombres años atrás cuando decidieron formar una familia e instalarse en Lima. Cuando era pequeña recordaba que alguna que otra vez había preguntado a sus padres como es que no había una mama en esa familia pero ellos nunca habían contestado, siempre la habían dado largas, y a medida que había ido creciendo ella sola se había dado cuenta de lo que ahí pasaba y nunca le había dado la mayor importancia. - ¿Así que lo usan como picadero? - preguntó divertida tras escuchar la explicación que su novia le daba. Una vez llegaron a la cabaña y la morena aparcó el coche, se quitó el cinturón de seguridad y bajo, observando la estructura de la casa a oscuras. No se podía apreciar un muy por la falta de luz pero desde fuera se podía apreciar lo acogedora que era, y conociendo a los padres de la morena ya se imaginaba la decoración de ante mano. 


posted hace 1 año on Junio 15, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

Entrelazo su mano con la de Quinn al seguirla hacia la salida y una vez que salieron de la casa sonrío de lado al escuchar sus palabras. – Claro, les he dicho que me den las llaves y además no quería que tuviéramos ningún tipo de interrupción desafortunada en nuestra noche allí y seguramente mañana vendremos tarde. – Fue con ella hasta el coche de Quinn y le abrió la puerta de co-piloto extendiendo su mano con una sonrisa. – Dame las llaves que manejo yo, no aceptaré un no como respuesta. – Tal vez aun no era un as al volante pero en Lima era fácil conducir gracias al poco transito que había además de que el lugar donde iban era poco transitado y mucho menos de noche. – Prometo tener cuidado, además aquí no es como en New York. – más de una vez casi había chocado en la gran ciudad por lo que prefería generalmente mantenerse alejada de el auto. – Vamos. – beso su mejilla rápidamente y se subió al coche también una vez que consiguió que le diera las llaves, encendió el auto y miro de reojo a su novia divertida mientras comenzaba a manera hacia las afuera de la ciudad, esperaba que todo saliera tan bien como lo imaginaba. 

Cada vez tenía más claro que la morena llevaba tiempo con eso planeado, y ella, ilusa, que había pensando en algún momento durante su trayecto desde su casa a la de su novia, he incluso en parte de la noche, que aquello se le había ocurrido mientras hablaba con ella. Las palabras de Rachel desmontaban toda esa teoría. - Y supongo que no me vas a contar nada más ¿no? ¿Ni siquiera un pequeño adelanto? - hizo un puchero más que evidente tratando de darle pena a la chica y al menos conseguir un pequeño adelanto de su parte por mínimo que fuera. Miró sus llaves y después a la morena no sabiendo que hacer. Por una parte ella no tenía ni idea de donde quedaba la casa de sus padres y por otra sabía que la morena no era ningún as al volante. Finalmente decidió darle las llaves y dejar que ella condujera. Después de todo la única manera de mejorar era practicando. Se montó en el coche y se puso en cinturón, observando segundos después como se alejaban de la casa de los Berry. - ¿Y está muy lejos la casa de tus padres?- era la primera vez que oía nombrar aquella casa, ni siquiera sabía de su existencia.


posted hace 1 año on Junio 13, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

Sentir como Quinn apretaba sus dedos anunciando el inminente orgasmo que estaba teniendo hacia que ella misma se mojara aun más de lo que ya estaba y también se estremeciera, era inevitable y no dudaba que podría algún día llegar por el simple hecho de haberla hecho llegar al orgasmo  Quinn. Sonrío de lado y beso su mejilla con suavidad mientras esperaba que se calmara su respiración. Saco sus dedos de su interior recogiendo todo lo posible de sus fluidos con ellos y luego se los llevo a la boca, chupándolos con su mirada fija en ella. – Iremos a la cabaña de mis padres que esta a las afueras de la ciudad. – se levanto de encima de ella y se arreglo la ropa sonriendo de lado también. – Ve al baño y límpiate, tampoco quiero que vayas incomoda todo el camino en coche. Iré a buscar algunas cosas que necesito arriba mientras. – le guiño el ojo con coquetería y subo a su habitación a buscar uno de los juguetes que había llevado de NY allí a pesar de que no supiera antes que iba a tener la posibilidad de encontrarse con Quinn en Lima. Lo guardo en su bolso junto con una muda de ropa y algunas cosas más y bajo a esperarla, dejando el bolso sobre el sillón y sentándose en el mismo con las piernas cruzadas mientras esperaba a que su novia saliera del baño luego de limpiarse su parte intima. 

Estaba demasiado descentrada aún y no le dio tiempo a reaccionar antes de sentir como la morena no solo se apartaba de ella sino que también desaparecía escaleras arriba. Negó con la cabeza por su falta de reacción y se levantó de la silla, dirigiéndose al baño que había en la planta baja de la casa. Un día su novia conseguiría volverla loca con tantas incógnitas, siempre sabía como mantenerla intrigada y eso era algo que Quinn odiaba, porque no le gustaban ese tipo de sorpresas en las que sabes que hay algo pero nadie te lo cuenta. Si tenía que recibir una sorpresa prefería no saber absolutamente nada de antemano, así, entre otras cosas, evitaría acabar con su perfecta manicura. Tras asearse y de paso refrescarse un poco, humedeciendo su nuca y su cuello para ayudar a que el calor desapareciera de su cuerpo y el tono rojizo de sus mejillas se fuera, salió del baño encontrándose a la morena sentada en el sofá esperándola - Cuando quieras podemos irnos… - cogió su bolso que estaba sobre el sofá, donde ella misma lo había dejado después de entrar y salió con su novia de la casa - ¿Saben tus padres a donde vamos? 


posted hace 1 año on Junio 13, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

-Te he provocado peor otras veces, esto recién está empezando mi amor. – no importaba todas las veces que estuviera con Quinn, jamás se cansaría de su cuerpo y mucho menos de hacerla suya tal cual como le encantaba hacerlo. Amaba cada rincón de su cuerpo, amaba as reacciones del mismo cuando la tocaba y mucho más amaba que Quinn fuera completamente suya. Ingreso otro dedo lentamente en su interior, lamiendo su cuello con suavidad hasta llegar al lóbulo de su oreja y chuparlo con lentitud. - ¿Quieres que pare o que siga hasta hacerte llegar? Dime, quiero saber qué opinas aunque creo que tu humedad me deja clara tu decisión. – dudaba que alguna de las dos pudiera parar en ese momento y especialmente el hecho de que sus padres pudieran llegar a descubrirlas no hacía más que aumentar la excitación y las ganas que tenia del cuerpo de Quinn en esos momentos. – Amo cada parte de ti. – susurro gimiendo por lo bajo solo para excitarla más. Movió sus dedos con más rapidez, apretando un poco más su clítoris y luego haciendo círculos sobre el mismo con el pulgar. Bajo sus besos hasta su escote y lo beso suavemente para luego pasar la lengua por los lugares donde había besado anteriormente, sabiendo que a pesar que quisiera no podía desnudarla allí y que debían hacerlo rápido. 

Aquello solo estaba empezando. Es lo que creía que acababa de escuchar de labios de su novia y las palabras que la hacían estremecerse cada vez que se repetían en su cabeza. Si aquello solo estaba empezando solo podía significar una cosa, aquella noche iba a ser muy larga y placentera, pero sobre todo placentera. - Ni se te ocurra parar. Ahora no - le dijo a la vez que agarraba su rostro con una de sus manos para asegurarse que la mirara mientras pronunciaba aquellas palabras, atacando después su labios con demasiada necesidad, ahogando varios gemidos entre ellos. Necesitaba besarla, tocarla, acariciarla, necesitaba poder gemir sin miedo a que las descubrieran pero todas esas cosas eran imposibles. Las primeras porque Rachel se las había prohibido expresamente y la segunda porque por más necesitada que estuviera la vergüenza que sentiría si sus padres bajaran sería aun mayor. Sus dedos se perdían entre el pelo de su novia, aferrándose a ella mientras sentía como todo su cuerpo se estremecía, como el orgasmo se acercaba y sin saber muy bien como, consiguió que un silencioso gemido saliera de entre sus labios anunciando la llegada al clímax. Durante algunos segundos en los que su respiración chocaba contra la mejilla de la morena que aun continuaba besando su cuello, todo quedo en silencio, como si en realidad fueran ellas dos las únicas personas en la casa - Rachel… - la llamó - Creo que me he ganado saber que más me espera esta noche - dijo sonriendo ligeramente de lado.


posted hace 1 año on Junio 11, 2013
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Obsessed with you 

rae-barbra:

 -Si te cuento no tendría gracia y me gusta mucho sorprenderte. – susurro sobre sus labios mientras aprovechaba que ella estuviera hablando para morderle el labio inferior y estirarlo un poco. Se acomodo encima de Quinn de manera que aun así en aquella posición pudiera mover sus dedos a su gusto, acaricio el clítoris de su novia con su dedo índice y medio con suavidad, apenas rozándolo para poder sentir su humedad mientras ahogaba un gemido sobre sus labios. - ¿Cómo puedes estar tan húmeda con tanta rapidez? Haces que mi ego crezca aun más, Quinn. – susurro alejándose de sus labios para poder bajar sus besos por su mentón hasta llegar a su cuello, lamiéndolo lentamente y mordiendo su punto de pulso. – Si me tocas no te haré llegar, así que será mejor que saques tus manos de mi cuerpo. – susurro con sensualidad subiendo hasta su oído, soltando un gemido bajo allí y atrapando el lóbulo de su oreja entre sus labios. Ingreso su dedo medio en su parte intima, moviéndolo lentamente mientras amagaba con hacer entrar su dedo índice y se ocupaba de que su pulgar por la posición en la que se encontraban rozara su clítoris con suavidad para poder excitarla aun más. Arriba se escuchaba como sus padres hablaban, tal vez eso era lo que le daba más morbo y excitación a la situación que estaban viviendo en esos momentos. 

Se mordió el labio inferior para ahogar un gemido que amenazaba con escapar entre sus labios y cuando estuvo segura de haberlo retenido se dispuso a hablar - Llevas toda la noche provocándome, desde antes de entrar por esa puerta. No se como te sorprende que este así - dijo susurrando sobre sus labios, dejando escapar un pequeño quejido cuando se alejo de ella impidiendo besarla. Necesitaba ocupar sus labios en los de ella para estar segura de que sus padres no las escucharían, no creía que morder su labio fue un remedio suficiente para ahogar los gemidos que preveía llegarían. Dejó escapar varios suspiros acompañados de los besos que su novia estaba dejando en su cuello mientras, a desgana, apartaba su mano de su pecho y la llevaba a la espalda de la chica, esperando que al menos allí si pudiera tocarla, pues sentía que a pesar de estar sentada, necesitaba algún apoyo más. - Rachel… - susurró todo lo bajo que pudo, casi sonó como una súplica, aunque no sabía muy bien si quería que siguiera con lo que estaba haciendo o que parara, pues el riesgo de que las pillaran allí era demasiado alto. Sus manos se aferraron a la cintura de la chica, impidiéndole apartarse de ella y clavando sus uñas en ella cuando punzadas de placer atacaban su bajo vientre. 


posted hace 1 año on Junio 4, 2013
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